Kelluwün Choyün: cine indígena en la infancia mapuche para promover el Küme Mogen (buen vivir)
Con el propósito de fortalecer la expresión cultural, el vínculo con el territorio y el desarrollo espiritual y colectivo de niñas, niños y juventudes mapuche, Fundación Kelluwün impulsa el proyecto Kelluwün Choyün, un plan de formación en cine y artes que nace como una herramienta para cultivar el küme mogen (buen vivir) y promover el nor mogen (vivir en equilibrio).
“Sembramos cine, cultivamos küme mogen”, expresan desde la fundación, resumiendo la esencia de esta iniciativa que busca dar voz y visibilidad a las infancias desde su propia identidad, lengua y cosmovisión.
Formación artística desde la niñez: una deuda pendiente
En Chile, la educación artística en la enseñanza básica tiene un espacio limitado. Las horas de artes fluctúan entre las dos y cuatro horas pedagógicas a la semana en los primeros niveles de educación básica, reduciéndose a apenas dos horas semanales en cursos de enseñanza media. Esta realidad evidencia la escasa prioridad otorgada a la formación creativa y expresiva en el sistema escolar, especialmente en contextos rurales e interculturales.
Kelluwün Choyün se presenta como una respuesta concreta a esta brecha: un espacio formativo especializado en cine indígena desde la infancia que, mediante la convergencia de disciplinas como las artes visuales, epew (narración oral), sonido y otras técnicas exploratorias, entiende el arte no solo como disciplina, sino como canal para el desarrollo del pensamiento, lenguaje y la salud emocional y espiritual de las comunidades.
Cine, palabra y territorio
En la cosmovisión mapuche, el bienestar trasciende lo físico: implica equilibrio espiritual, emocional, familiar y territorial. Las heridas provocadas por la pérdida del territorio ancestral, la asimilación cultural y lingüística, han producido malestares profundos que se expresan en el cuerpo y el espíritu (püllü). En este contexto, el arte y el cine aparecen como lenguajes para sanar, para nombrar el mundo desde lo propio, y para resguardar la memoria.
“Creemos que el cine no solo es una herramienta pedagógica, sino también una forma de devolverle la voz a las infancias y juventudes mapuche. Queremos que imaginen, narren y compartan su mundo desde su propia mirada, con sus sueños, sus preocupaciones y su newen (energía)”, señala Jeannette Paillan, directora de Fundación Kelluwün.
El proyecto, que actualmente se desarrolla en la Escuela municipal Trupulo Chico de la comuna de Padre Las Casas, junto a 16 niñas y niños entre tercero y octavo básico, promueve la creación de imágenes con sentido para el kume mogen desde la infancia, apostando por la soberanía audiovisual, la autorrepresentación y la circulación de saberes ancestrales a través de nuevas narrativas.
Hacia una escuela de cine indígena en Wallmapu
Kelluwün Choyün no solo busca incidir en el presente, sino proyectarse como un espacio permanente de formación e innovación artística con enfoque intercultural. Esta experiencia se perfila como una instancia pionera en el país en desarrollar de manera sistemática la creación audiovisual en la niñez mapuche, desde una pedagogía crítica, territorial y comunitaria.
En un tiempo donde los discursos sobre pueblos originarios muchas veces se construyen desde fuera, esta iniciativa invita a escuchar directamente a quienes están comenzando a narrarse desde adentro. Porque, como recuerdan desde el equipo: “Imágenes con sentido para el küme mogen desde la infancia”.
Este programa cuenta con la colaboración de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y se proyecta como una futura escuela de cine y artes indígenas en Wallmapu, articulando instituciones, artistas, formadores y comunidades en torno al concepto mapuche de kelluwün, que significa ayuda mutua.

