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Con alta asistencia finalizó ciclo de cine de Fundación Kelluwün sobre territorio y pueblos indígenas

Con una amplia participación de público en el Centro Cultural de España y en la ruka Mahuidache de El Bosque, Fundación Kelluwün culminó una nueva versión de «Cine en tiempos de Wüñol Txipantü», ciclo que reunió documentales y conversatorios para reflexionar sobre los derechos de los pueblos indígenas, la defensa de las aguas y los territorios.

Las jornadas contemplaron la exhibición del documental Water for Life, seguida de un nütxam con representantes del mundo socioambiental y mapuche, y la proyección de Guzkolniegeyiñ, producción del Txawün de Comunidades Mapuche de Temuko, que aborda las tensiones entre la expansión urbana y la defensa del territorio mapuche.

La directora de Fundación Kelluwün, Jeannette Paillan, destacó la importancia de generar estos espacios de encuentro y reflexión. «Históricamente se ha construido una retórica del pueblo mapuche que lo reduce al pasado y presenta una historia que se acomoda a los intereses del Estado. Es importante tener una mirada propia que dé cuenta de la vigencia de los pueblos indígenas en la actualidad. Estamos viviendo una situación política en que es fundamental generar diálogo y reflexión», señaló.

Por su parte, Liukura Mariman, director de Guzkolniegeyiñ e integrante de Kelluwün, valoró la recepción del documental en Santiago. «Como integrante del Txawün de Comunidades Mapuche de Temuko estamos muy contentos de presentar este documental acá en Santiago. El cine permite conectar pueblos, visiones y problemáticas, y sentir de manera colectiva», afirmó.

En tanto, Marcela Venegas, integrante de MODATIMA y panelista del conversatorio realizado tras la exhibición de Water for Life, destacó el valor de estas instancias de diálogo. «Para mí fue un encuentro significativo y así se lo transmitiré a mis compañeros de MODATIMA. Estamos a disposición de seguir generando espacios de reflexión que nos conecten», expresó.

Desde Fundación Kelluwün señalaron que la alta asistencia registrada en ambas jornadas reafirma el interés ciudadano por abrir espacios de conversación sobre los desafíos que enfrentan los pueblos indígenas y los movimientos socioambientales, especialmente en un contexto de debate sobre el futuro de los territorios, los derechos colectivos y la protección de la naturaleza.

Kelluwün acompaña el proceso de rodaje y montaje de Ñimikan: Tejiendo memorias en Puelmapu

Desde Temuco hasta la ciudad de Neuquén, atravesando la cordillera por Lonquimay y recorriendo la extensa meseta neuquina, el equipo de Kelluwün emprendió un nuevo viaje para acompañar el desarrollo de “Ñimikan: Tejiendo memorias”, cortometraje de no ficción codirigido por Mayra Chapochnikoff y Piren Huenaiuen.

El desplazamiento tuvo como objetivo apoyar una nueva etapa del proyecto, centrada en el registro sonoro de Ayekawe o instrumentos mapuche, la realización de grabaciones complementarias y el acompañamiento al proceso de montaje que actualmente atraviesa la obra.

La primera jornada estuvo marcada por el encuentro y la conversación. En un ambiente íntimo y reflexivo, el equipo se reunió para revisar la planificación de los días de trabajo y dialogar con una de las protagonistas del documental: Peti Piciman, reconocida lideresa mapuche de Neuquén, cuya trayectoria ha estado vinculada al movimiento mapuche desde las décadas de 1980 y 1990.

Su relato constituye uno de los ejes fundamentales del cortometraje. A través de su experiencia, se reconstruyen procesos de organización, defensa territorial y participación política impulsados por mujeres mapuche, aportando una mirada que conecta distintas generaciones y permite comprender la vigencia de estas luchas en el presente.

Durante la segunda jornada se realizó la grabación de instrumentos mapuche o ayekawes. La sesión reunió a Ailín “Mawvn” Ñancucheo, ayekafe de Neuquén, las codirectoras Piren Huenaiuen y Mayra Chapochnikoff.

Los sonidos registrados formarán parte de la construcción narrativa de la obra, aportando una dimensión sonora vinculada a la memoria, el territorio y las formas propias de expresión cultural mapuche.

El último día de trabajo se desarrolló a orillas del río Neuquén, en la capital provincial. Allí se realizaron nuevas tomas audiovisuales y entrevistas a las directoras para profundizar en el estado actual del proyecto y los desafíos que presenta la etapa de montaje.

Ambas coincidieron en que se trata de uno de los momentos más complejos del proceso creativo. Tras meses de investigación, registro y acumulación de material, surge la tarea de encontrar un hilo narrativo capaz de articular las distintas historias, experiencias y reflexiones presentes en el documental. En esta nueva fase, el proyecto contará además con una profesional especializada que estará a cargo del montaje, fortaleciendo así el trabajo realizado hasta ahora.

Más allá de sus aspectos técnicos, Ñimikan: Tejiendo memorias se configura como una propuesta que busca abrir espacios de reflexión sobre problemáticas profundamente vigentes en Puelmapu. Entre ellas, los impactos de la explotación intensiva de recursos naturales en territorios indígenas, particularmente en la provincia de Neuquén, donde la actividad petrolera, gasífera y de hidrocarburos ha generado importantes transformaciones ambientales y territoriales.

Al mismo tiempo, la obra pone en el centro las experiencias de las mujeres mapuche, relevando su papel histórico en los procesos de resistencia política, defensa territorial y fortalecimiento comunitario. A través de un diálogo intergeneracional, el documental invita a reconocer la diversidad de trayectorias, edades y espacios desde donde las mujeres continúan ejerciendo un rol fundamental dentro del pueblo mapuche.

El proyecto también nace de una búsqueda personal y colectiva. Para Mayra Chaposchnikoff, una de sus impulsoras, la realización de este trabajo ha significado una exploración en torno a la identidad y la memoria, construyendo puentes entre distintas generaciones de mujeres mapuche y ampliando las miradas que habitualmente existen sobre su presencia y participación en la sociedad contemporánea.

Este viaje marca un nuevo hito dentro de un proceso que comenzó con las instancias de formación impartidas por Karin Cuyul, continuó con una residencia técnica y hoy avanza hacia las etapas de montaje y postproducción. Se trata, además, del único proyecto desarrollado actualmente en Puelmapu dentro de este proceso formativo, lo que refuerza la relevancia de seguir acompañando una iniciativa que busca contribuir a la memoria colectiva y promover diálogos necesarios sobre territorio, identidad y resistencia.

Mientras el documental continúa tomando forma, los caminos recorridos, las conversaciones compartidas y los sonidos registrados se transforman también en parte de una historia que sigue tejiéndose a ambos lados de la cordillera.

Agua, territorio y pueblos indígenas protagonizan dos ciclos de cine en Santiago durante Wüñol Txipantü

Fundación Kelluwün y el Centro Cultural de España realizarán dos jornadas de cine y nütxam (conversatorios) para abordar los desafíos que enfrentan hoy los pueblos indígenas en torno a la protección de las aguas, territorios y sus formas de vida.

En el marco de la celebración año nuevo mapuche, la Fundación Kelluwün y el Centro Cultural de España (CCE) presentan una nueva versión de “Cine en tiempos de wüñol txipantü”, un ciclo de exhibiciones audiovisuales y nütxam, que invitan a reflexionar sobre los derechos territoriales, la protección de las aguas y las luchas que mantienen los pueblos indígenas.

“Hace más de una década impulsamos este ciclo de cine porque creemos en el poder del documental para reflexionar sobre temas que nos atraviesan como sociedad. Este año tendremos dos proyecciones, y una de ellas será en la comuna de El Bosque, algo que nos alegra mucho porque nos permite seguir abriendo espacios de encuentro con más comunidades”, comentó Jeannette Paillan, directora de Kelluwün.

La primera jornada se realizará el miércoles 24 de junio a las 19:30 horas en el Centro Cultural de España en Santiago, ubicado en avenida Providencia 927. En la ocasión se exhibirá Water for Life, documental dirigido por Will Parrinello que retrata las luchas de comunidades y liderazgos indígenas por la defensa del agua frente a proyectos extractivos y amenazas ambientales en distintos territorios de América Latina.

La actividad también conmemorará los diez años del asesinato de Berta Cáceres, lideresa lenca y una de las protagonistas de la película, cuyo legado continúa siendo un referente para los movimientos que defienden la vida, los territorios y la justicia ambiental. Tras la exhibición se desarrollará un nütxam sobre la vigencia de estas luchas, con la participación de Francisca Fernández Droguett, del movimiento Feministas de Abya Yala, Daniela Millaleo, cantautora e investigadora mapuche y Marcela Cuevas, integrante del Movimiento de Defensa por el Acceso al Agua, la Tierra y la Protección del Medioambiente, Modatima.

La segunda jornada se realizará el jueves 25 de junio a las 18:00 horas en la ruka ceremonial Mahuidache, ubicada en avenida Julio Covarrubias 10365, comuna de El Bosque. Allí se exhibirá “Guzkolniegeyiñ”, documental producido por el Txawün de Comunidades Temuko y dirigido por el realizador mapuche Liukura Mariman Parmelee.

La película sigue el primer año del proceso de elaboración del nuevo Plan Regulador de Temuco, mostrando las tensiones entre la expansión urbana y la defensa de los territorios mapuche que rodean la ciudad. A través de las voces de las comunidades, la obra aborda los impactos de la planificación urbana sobre espacios con profundo valor cultural, histórico y comunitario.

Su contenido adquiere especial relevancia en el contexto actual, marcado por el debate sobre las modificaciones a la Ley Indígena en materia de tierras. En ese escenario, el documental instala preguntas sobre el futuro de los territorios indígenas, la protección de los derechos colectivos y las consecuencias que estos cambios podrían tener para las comunidades y las próximas generaciones.

Con estas jornadas, Fundación Kelluwün busca promover espacios de encuentro intercultural donde el cine contribuya a abrir conversaciones necesarias sobre memoria, territorio, derechos y los desafíos que enfrentan hoy los pueblos indígenas en la defensa de sus formas de vida.

“Kelluwün Choyün”: Muestra visibilizó el aprendizaje artístico y creativo de infancias mapuche en el CCE de Santiago

La muestra “Kelluwün Choyün: Semillas que crean futuro” finalizó su paso por Santiago con una emotiva recepción en la Sala Nube del Centro Cultural de España en Santiago, espacio donde los asistentes pudieron conocer las obras creadas por estudiantes de la Escuela Trumpulo Chico de Padre Las Casas. La exposición visibilizó procesos artísticos desarrollados desde la identidad mapuche, la interculturalidad y el vínculo con el territorio, reuniendo trabajos realizados por niñas y niños entre tercero y octavo básico en talleres de sonido, artes visuales, epew y audiovisual impulsados por la Fundación Kelluwün.

Durante la jornada, las y los estudiantes compartieron sus experiencias de creación y el significado que tuvo para ellos presentar su trabajo en la capital. “Nunca pensé en mi vida que iba a venir a Santiago. Fue entretenido guiar a las personas y eso es algo que nos sirve para la vida, porque a veces hay que hacerlo por obligación, en una entrevista de trabajo, por ejemplo”, expresó Kiyenray Ríos, participante de Kelluwün Choyün, destacando el aprendizaje y la confianza adquirida durante la experiencia.

Por su parte, Silvana Sandoval, madre de Kiyenray y apoderada de la Escuela Trumpulo Chico, valoró el impacto formativo del proceso artístico y cultural desarrollado junto a las y los estudiantes. “Solamente sintiéndonos orgullosos de nuestras raíces, sabiendo de dónde provenimos y teniendo nuestra identidad clara, vamos a tener seguridad para enfrentar todo lo que nos planteemos como objetivo en la vida”, señaló.

Desde el Centro Cultural de España en Santiago, su director, Joaquín Benito, relevó la importancia de promover espacios de representación artística para las infancias y juventudes. “Kiyenray y Daniel han sido muy hábiles en contarnos cómo ha sido esta experiencia de aprendizaje. Trabajar desde la infancia para que jóvenes y niños se sientan representados en el audiovisual es clave para su desarrollo”, comentó.

La muestra permitió acercar al público capitalino a experiencias creativas nacidas desde el territorio y fortaleció el valor de las artes como herramienta de expresión, memoria e identidad para niñas y niños mapuche.

La ficción toma forma en Wallmapu: finaliza el rodaje de “Wallmey” en el lof de Zangküll de Carahue

El único cortometraje de ficción seleccionado por el Semillero Kelluwün finalizó sus grabaciones tras cuatro intensas jornadas en Carahue. El proyecto, dirigido por los hermanos Mankekura y Likanrayen Wentekura Ancavil, reunió a cerca de veinte personas en una experiencia marcada por el aprendizaje, la colaboración y el vínculo con el territorio.

Aún resuenan las voces de las últimas indicaciones, el sonido del río al amanecer y las conversaciones compartidas al finalizar cada jornada. A una semana de concluir el rodaje de Wallmey, quienes participaron de esta experiencia recuerdan con emoción los días vividos en el lof de Zangküll, en la comuna de Carahue, donde el cine se construyó colectivamente entre el trabajo técnico, la convivencia y el compromiso con una historia nacida desde el territorio.

Entre el 16 y el 19 de enero, cerca de veinte personas se trasladaron hasta la comunidad para dar vida al único proyecto de ficción seleccionado en la primera versión del Semillero Kelluwün. Equipos de dirección, fotografía, arte, sonido, iluminación, producción, actores y familiares compartieron cuatro días de intenso trabajo en torno a una propuesta audiovisual impulsada por los hermanos Mankekura y Likanrayen Wentekura Ancavil.

La realización de Wallmey fue el resultado de meses de preparación. Reuniones de coordinación, lecturas de guion, planificación de locaciones y diseño de producción permitieron construir las bases de una historia que, antes de llegar al rodaje, ya había transitado por un proceso de reflexión y memoria. Incluso, las lluvias obligaron a modificar las fechas inicialmente previstas, generando incertidumbre hasta los días previos al inicio de las grabaciones. Finalmente, el clima acompañó. Los días transcurrieron entre nubes y momentos de sol, mientras la lluvia aparecía principalmente durante las noches, permitiendo que las jornadas avanzaran según lo planificado.

Las locaciones fueron parte esencial de la construcción narrativa del cortometraje. Una ruka (casa), lewfü (río), lilha (patio) y un winkul (cerro), se transformaron en escenarios vivos para la historia. La participación de la familia y la comunidad fue igualmente importante. Alejandro Wentekura, padre de los directores, interpretó a un jinete en una de las escenas y colaboró facilitando espacios que formaron parte de la puesta en escena y del universo visual de la película.

El rodaje estuvo marcado por desafíos que exigieron creatividad y trabajo colectivo. En un entorno rural, donde el acceso a energía eléctrica no siempre estaba garantizado, el equipo debió resolver aspectos técnicos y de escenografía adaptándose a las condiciones del lugar. Una de las escenas más complejas fue una secuencia nocturna en el cerro, donde una actriz debía atravesar la oscuridad mientras el equipo de iluminación construía cuidadosamente la atmósfera visual requerida por la historia.

También quedaron en la memoria las jornadas que comenzaban antes del amanecer. A las cinco y media de la mañana, el equipo ya se encontraba junto al río preparando una de las escenas más exigentes del cortometraje, en la que una actriz debía sumergirse en las aguas heladas del lewfü para dar vida a un momento fundamental del relato.

En total se realizaron 144 tomas durante los cuatro días de grabación. Cada noche, luego de extensas jornadas de trabajo, el equipo se reunía para revisar lo realizado y prepararse para el día siguiente. Las hojas de llamado, coordinadas por Antonio Caro Berezin, asistente de dirección del proyecto, se transformaron en un ritual cotidiano que ayudó a ordenar el trabajo y fortalecer la convivencia entre quienes compartían esta experiencia.

“Hemos tenido jornadas muy provechosas y de mucho aprendizaje. También ha existido mucha conexión con el equipo y eso ha favorecido poder desarrollar de mejor manera lo que estamos buscando junto a Likanrayen dentro del proyecto”, señaló Mankekura Wentekura. Para el joven realizador, uno de los principales aportes del proceso ha sido el acompañamiento técnico y humano recibido durante el Semillero. “Lo más importante ha sido cómo nos han ayudado a plasmar lo que estamos imaginando. Ha sido una experiencia muy nutritiva”, afirmó.

Desde la Fundación Kelluwün, su directora, Jeannette Paillan, destacó el carácter formativo de esta etapa. “Habitualmente los procesos se concentran en la formación, pero creemos que el acompañamiento durante la realización es fundamental. Mientras se producen y ruedan las historias también se generan procesos de formación y autoformación para todas las personas que participan”, explicó.

Paillan destacó además que este acompañamiento busca extenderse más allá de la producción. “La idea es fortalecer iniciativas audiovisuales desde los territorios y acompañarlas hasta que las obras estén terminadas, circulen en espacios comunitarios y también puedan llegar a festivales de cine”.

Para Antonio Caro Berezin, realizador audiovisual, formador del Semillero y asistente de dirección de Wallmey, el proceso refleja uno de los principales objetivos de la iniciativa. “Lo bonito de este proyecto es que realizadores como Mankekura y Likanrayen han encontrado una instancia que se ajusta a sus necesidades. Han recibido apoyo para levantar una preproducción, desarrollar un rodaje y proyectar la circulación futura de su trabajo. Son creadores que ya venían construyendo un camino propio y hoy comienzan a recoger los frutos de ese recorrido”, señaló.

El rodaje también representó una experiencia significativa para el elenco. Entre ellos estuvo Alün Millaman, de 11 años, quien interpreta a Kuan y enfrentó por primera vez una producción cinematográfica. Acostumbrado al teatro escolar, descubrió las particularidades del lenguaje audiovisual durante las grabaciones. “Fue muy diferente porque hicimos muchas tomas y estaba un poco nervioso. Hubo escenas difíciles, como correr sin zapatos o pasar por debajo de un cerco, pero aprendí mucho”, relató.

Más allá de las exigencias técnicas y artísticas, quienes participaron coinciden en que uno de los aspectos más valiosos fue el ambiente de respeto, confianza y horizontalidad que se construyó durante esos días. La convivencia cotidiana permitió que el aprendizaje circulara entre todos los roles, fortaleciendo una experiencia que buscó hacer cine sin perder de vista el sentido comunitario que inspira al Semillero Kelluwün.

Con las grabaciones ya finalizadas, Wallmey se encuentra actualmente en proceso de montaje y postproducción. Las imágenes capturadas durante esos días comienzan ahora una nueva etapa, mientras permanece el recuerdo de las madrugadas junto al río, las conversaciones compartidas al final de cada jornada y la certeza de que las historias nacidas desde los territorios tienen mucho que aportar al cine y a la memoria viva de los pueblos.

Creo que esta versión se acerca más al tono de una nota cultural o de prensa institucional, porque no solo informa lo que ocurrió, sino que permite sentir cómo fue habitar esos días de rodaje en Zangküll.

Desde Wallmapu: cine mapuche inicia rodaje de cuatro cortometrajes de ficción y documental

El Semillero Kelluwün impulsa procesos formativos y creativos que fortalecen la producción audiovisual indígena y nuevas miradas sobre memoria, identidad y territorio.

La Fundación Kelluwün, cine y artes de los pueblos originarios inicia el proceso de rodaje de cuatro cortometrajes de ficción y no ficción desarrollados en el marco del “Semillero Kelluwün”, un plan de formación en cine y comunicación indígena implementado durante el segundo semestre del 2025 desde Temuco. El programa entregó un proceso formativo integral a veintiún jóvenes mapuche sin experiencia profesional en el ámbito del cine.

El “Semillero”, recibió cerca de cincuenta ideas de proyectos provenientes de distintos territorios de Chile (Lonquimay, Traiguén, Temuco, Padre Las Casas, Carahue, Isla Mocha, Curarrehue y Osorno) y Argentina, (Neuquén y Junín de Los Andes). Tras un proceso de selección, diecisiete proyectos y veintiuna personas fueron seleccionadas.

Durante este período, las y los participantes trabajaron sus ideas y guiones, fortaleciendo herramientas técnicas y narrativas. La formación contó con el acompañamiento de Claudia Huaiquimilla en guión de ficción, Karin Cuyul en guión de no ficción y Gabriela Sandoval en producción ejecutiva. Además, de masterclass impartidas por referentes nacionales e internacionales del cine como David Hernández Palmar, productor Wayú;  Marika Kozlovska, asesora de estrategia de mercado cinematográfico; Antonio Caro, director de cine ficción; Hardy Cotal, realizador y sonidista; Melisa Ulloa, montajista; Cecilia Araneda y Francisca Durán, realizadoras de cine experimental desde Canadá.

Jeannette Paillán, coordinadora de  la Fundación, comentó que “el kelluwün (ayuda mutua), es la base de este proceso. La formación es clave para que las y los jóvenes mapuche puedan fortalecer la autorrepresentación en el cine indígena. Estos espacios permiten que nuevas voces se formen y cuenten sus propias historias desde el territorio”, sostuvo.

Primer rodaje: “Wallmey”

El primer rodaje comenzará durante la quincena de febrero en la comunidad mapuche Zanküll, cerca de Carahue, región de La Araucanía con el cortometraje de ficción “Wallmey”. La obra es dirigida por Mankekura Toro Ancavil, kimelfe (profesor) y músico y producida por Likanrayen Toro Ancavil ngurekafe (tejedora) y fotógrafa, ambos de Temuco. Además de la producción ejecutiva de Kelluwun Media.

“Wallmey” retrata la vida de una joven mujer mapuche tejedora que enfrenta su vida cotidiana en el campo de manera solitaria junto a sus hijos en la década de los sesenta. A través de su relación diaria con el witxal (telar), la protagonista canaliza sentimientos, relatos y cantos vinculados a su memoria personal y colectiva, marcada por experiencias de despojo, pobreza, quema de ruka (casa) y desplazamiento forzado. 

No ficción

Desde Puelmapu, Argentina, territorio mapuche del este, Ailin Piren Huenaiuen, facilitadora intercultural y comunicadora mapuche en la dirección y Mayra Chapochnickoff, psicóloga social y fotógrafa en la producción desarrollaron el proyecto no ficción llamado “Ñimikan”. “Este proyecto busca visibilizar los roles políticos de las mujeres en las décadas de los ochenta y comienzos de los noventa, durante los procesos de reivindicaciones del pueblo mapuche”, comentó Huenaiuen. 

Otro de los proyectos documentales es “Tuwün”, presentado por la artista visual Kiyen Clavería, de Llancacura, Osorno. A través de diversas voces, este cortometraje nos acerca a la dimensión humana y espiritual de mujeres mapuche williche que fueron parte de un proceso de resistencia y migración, siendo ellas fuerza de trabajo y sustento económico para  la permanencia de sus familias en sus territorios de origen, al que todas buscaron regresar.

El cuarto proyecto es “Kume Srupu”, dirigido por Dounkan Fuentes, williche de Osorno, poeta y tesista de antropología. El documental destaca la tradición fúnebre mapuche williche de la künko mapu, situándose en el territorio de Quilacahuín. “La obra tiene como protagonistas a músicos de bandas williche, donde instrumentos como el banjo, bombo, trutruka, acordeón y guitarra forman parte central de la vida social y ceremonial del territorio”, destacó Fuentes.

Estos procesos de rodaje y postproducción se desarrollan en Chile y Argentina entre los meses de febrero y julio del 2026, para luego dar paso a las instancias de exhibición y muestras en Temuco y otras ciudades. La producción ejecutiva será realizada por Kelluwün Media y financiada por la Agencia Española de Cooperación Internacional, Aecid.

Cine indígena cruza fronteras: Fundación Kelluwün estrena “Filke Zugü”, muestra itinerante en España.

Desde La Araucanía a Europa: Fundación Kelluwün impulsa la internacionalización del cine indígena con un recorrido por Madrid, Barcelona y Albacete.

La Fundación Kelluwün, cine y artes de los pueblos originarios, con sede en Temuco, región de La Araucanía y el Festival Internacional de Cine y las Artes del Wallmapu, FicWallmapu, presentarán en España la muestra “Fillke Zungu, cine indígena itinerante”. La iniciativa que visibiliza diversas voces del cine, reúne obras de cineastas de los pueblos mapuche, rapanui y aymara, ampliando la circulación del cine indígena hacia escenarios internacionales y fortaleciendo un diálogo cultural que trasciende fronteras.

Con un recorrido por Madrid (7 y 8 de octubre), Barcelona (10 al 15 de octubre) y Albacete (16 y 17 de octubre), la muestra articula actividades gratuitas que incluyen proyecciones, conversatorios, talleres de mediación para infancias y espacios comunitarios de intercambio. Este viaje marca un hito para la internacionalización del cine indígena, al posicionar en Europa las narrativas, saberes y resistencias de los pueblos originarios de Chile.

Dentro de los cortometrajes y largometrajes que serán presentados, se encuentran: “Mala Junta” (2016) de la directora Claudia Huaiquimilla; Lafken ñi az (2016), de la Escuela de Cine Y Comunicación Mapuche, Aylla Rewe Budi; Te Kuhane o Te Tupuna (2015) del director Rapa Nui, Leonardo Pakarati y El Velo de Berta documental de Esteban Larraín y Jeannette Paillan.

Un espacio de encuentro y resistencia cultural

Jeannette Paillán, realizadora y directora de la fundación asegura que “Fillke Zungu invita a descubrir y conectarse con la riqueza cultural y espiritual de los pueblos originarios, abordando temas como el itxofill mogen (diversidad de la vida), la relación con la naturaleza, la defensa de los territorios indígenas y la vigencia de las voces indígenas en la sociedad contemporánea”, expresó.

Desde Wallmapu, territorio ancestral mapuche, la muestra pone en valor el derecho a la autorepresentación y la soberanía de la imagen, presentando al cine indígena como una herramienta clave para el fortalecimiento cultural y espiritual de las Primeras Naciones y como un puente de diálogo internacional que conecta comunidades en ambos continentes.

Actividades en cada ciudad

En Madrid, la programación incluirá los dos conversatorios en Casa de América: “Territorios en diálogo: formatos para describir un territorio diverso” y “Cine y resistencia”. También se realizará un encuentro con la realizadora Jeannette Paillán, co-directora del documental “El velo de Berta”, que narra la resistencia pehuenche contra la represa Ralco en el río Biobío.

En Barcelona, la muestra se integrará al XVIII Indifest con la participación en el Laboratorio de Cine Indígena. Se llevará a cabo además un nütxam titulado Fillke Zungu, identidad y resistencia en Wallmapu» y un conversatorio con la participación de Wapikoni (Canadá) y CLACPI, referentes internacionales en el cine indígena.

Finalmente, en Albacete, se realizarán actividades de mediación para pichikeche (niños y niñas), conversatorio sobre identidad y resistencia con interpretación en lengua de señas, un espacio de diálogo sobre la restitución de objetos sagrados, y como momento central, un Trafkintu, práctica mapuche de intercambio de semillas y saberes que fomenta la biodiversidad y el küme mogen (buen vivir).

“Fillke Zungu”, financiada por la División de las Culturas, las artes, el patrimonio y la diplomacia Pública del ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, se proyecta como un espacio anual de circulación internacional del cine indígena, impulsando el encuentro entre comunidades originarias y públicos de otros territorios, aportando al fortalecimiento de la resistencia, memoria y la celebración de las voces indígenas en el mundo.